domingo, 10 de marzo de 2013


Fin de semana, un día en el cual alguien como yo, un niño de 13 años, no tenía mucho que hacer más que jugar en casa solo.
Mi mama siempre me hechaba un ojo cada cierto tiempo, ya que el tiempo no me habia apoyado mucho, después de todo, creo que llegué a romper todas las ventanas de mi casa, por eso me prohibieron terminantemente jugar futbol dentro.
Llegué a estar tan aburrido que empecé a bajar y a subir las escaleras de mi casa.
Subir, bajar, subir, bajar, eso era todo lo que estuve haciendo. Mi madre pasaba por ahí y me gritaba ”¡Jorge deja de hacer laberinto!” mientras que mi hermano pasaba por ahí y lo que yo hiciera le daba igual.
Empezcé a contar escalón por escalón para matar el aburrimiento.
Conte 14 escalones, una y otra vez. Mi hermano paso una vez más por el pasillo y murmuro algo que traduje como ”retrasado”, le devolví el cumplido, aunque claro creo que no fue lo suficientemente fuerte como para que le prestara atencion.
Conte 16 escalones.
Creí que me habia equivocado, había contado alrededor de 8 veces 14 escalones, decidi volver a contar.
Eran 14 escalones, si, definitivamente me habia equivocado.
Llegué a aburrirme de las escaleras y me puse a ver TV. Al día siguiente, empecé una vez más a hacer mis travesuras y a correr por toda la casa. Me metí debajo de las mesas, en el cuarto de mi hermano y empezcé a saltar en la cama de mis padres. Como que ya estaba demasiado grandecito para eso, pero era muy hiperactivo. Baje rapidamente las escaleras contando los escalones una vez mas.
18 escalones. Definitivamente algo hiba mal.
Volví a contar los escalones y esta vez eran 15. Le conté rápidamente a mi hermano lo que estaba pasando. Mi hermano para variar no me presto atención a la primera vez que le dije, pero fue tanta mi insistencia que tuvo que acompañarme y contar por si mismo los escalones.
18 escalones. Mi hermano conto 18 escalones en mi cara.
Llegué a frustarme tanto… y decidi probar algo nuevo. Me tape los ojos y empecé a bajar las escaleras contandolas. 1,2,3,4, y asi seguía. Llegué a contar 18 escalones, pero aún no llegaba al final de las escaleras, 20,21,22,23, la cuenta seguía, y no parecía haber final, era extraño, las escaleras no eran tan largas.
40,41,42, ¿a donde hiban estas escaleras?
Llegué a estar más de una hora bajando las dichosas escaleras, los escalones ya hiban en la cuenta de 120 y aún no había fin, queria abrir los ojos, la curiosidad me mataba, pero queria ver hasta donde llegaba.
Fue que poco a poco el silencio se fue extingiendo y reemplazando por unos extraños silbidos. Poco a poco se empezaron a escuchar extraños ruidos, como si se estuviera arrastrando algo. Los ruidos empezaron a hacerse mas claros, hasta que llegue al último escalón. El escalón número 305 era el último.
Me quedé parado al fin de la escalera, sintiendo ese estremecimiento en mi cuello, esos extraños ruidos se detuvieron apenas yo toqué el final de la escalera. Queria abrir los ojos, pero tal vez lo que veria no me gustaria para nada. El calor era de lo mas parecido a una fabrica, o a una noche de verano, me sofocaba terriblemente. Comencé a tantear con mi pie para seguir caminando, sin abrir los ojos, hasta que me tope con algo.
Eran otras escaleras al frente mio, solo que estas hiban para arriba. El calor y los extraños ruidos me ponian en tensión, asi que decidí subir para alejarme de ese lugar.
Empecé a subir las escaleras y pude escuchar como los extraños sonidos retomaron su normal secuencia. Subi y subi, contando los escalones, pero al llegar al escalon 80 no me pude contener. ¿Que era ese lugar? ¿A donde me dirigian estas escaleras? en un momento de miedo y desesperación no me aguante más y abri los ojos.
Me encontraba en las mismas escaleras de mi casa, aproximadamente a la mitad de ellas, subiendolas.
Corri a la cocina rápidamente para abrazar a mi mama y decirle lo mucho que la amaba.
Mi madre me miro extrañada, y despues me devolvio el abrazo con un beso en la mejilla.
Le conte lo que me había pasado, todo lo que había recorrido por esas escaleras, pero ella solo rio, y dijo mientras seguia limpiando ”estos niños, tiene una grán imaginación”.
Tal vez, tal vez solo fue mi mente jugandome trucos, pero cuando fui a mi habitación para descanzar y me saque mis zapatillas, note que las suelas de estas estaban totalmente quemadas.


El Ojo de la Sangre


¿Nunca antes has deseado algo con toda tu alma…Tanto que estarías dispuesto a hacer cualquier cosa por conseguirlo?
Si es así, y quieres obtener lo que deseas a cualquier precio te hablaré, oh aventurero, del Ojo de La Sangre.
Antes que nada debes saber que al ojo le gustan los juegos, por lo tanto, si decides seguir adelante con esto espero que estés dispuesto a jugar.
Primero que nada procura estar solo en casa, así nadie podrá interrumpir.
Luego de este punto, no habrá vuelta atrás. Si decides no jugar, solo vete, cierra el navegador y olvida que alguna vez estuviste ante la presencia de El Ojo de la Sangre. Pero si decides jugar, no te preocupes, yo seré tu guía mientras no haya ni la mas mínima señal de duda en tu espíritu.
Buena suerte…
Cuenta hasta diez mientras el ojo te observa. No importa que tan bien guardes tus secretos, mentiras y pecados. el ojo llegará hasta las profundidades mas recónditas de tu alma y encontrará y desnudará todo aquello que escondes. Si te encuentra indigno no te preocupes, el juego ha terminado antes de comenzar y eres libre de irte, o puedes quedarte de espectador. Pero no intentes jugar. Esa es una grave ofensa y recuerda que él conoce muchas maneras de torturar un alma y un cuerpo.
Pero, si el ojo te ha considerado digno, escucharás en los momentos siguientes un suave tintineo de campanas que parece sonar solo dentro de tu cabeza. El juego ha comenzado y el lleva la ventaja.
Rápido, ponte de pie, ya no hay vuelta atrás. Corre y apaga todas las luces que estén encendidas. Todas absolutamente todas, Rómpelas si es necesario porque has llamado a las criaturas de la oscuridad para que te ayuden y no lo harán si hay alguna fuente de luz en tu hogar. Luego vuelve aquí.
Comenzarás a escuchar susurros que parecen seguirte a donde quiera que vayas. Las criaturas de las tinieblas han respondido a tu llamado de ayuda y te están juzgando.
Si no te han aprobado, las luces volverán a tu hogar y las criaturas te llevarán a las profundidades del abismo donde serás objeto de las mas crueles torturas y perversiones que nunca han pasado por la mente de los humanos.
Pero si has pasado será mejor que continuemos, pues el ojo es impaciente y  no le gusta que lo hagan esperar.
Corre rápidamente al baño de tu casa, y no prendas la luz, enciérrate y coloca dos velas cerca del espejo, No importa si no tenías velas, ya tendrás dos en tu bolsillo. espera a escuchar una voz de niña, dulce e infantil que tararea una melodía que seguramente te será conocida de tu infancia. En los momentos siguientes escucharás como la niña comienza a gritar pidiéndote que toques el espejo. No lo hagas… Será violada, torturada, mutilada , descuartizada y asesinada. No importa lo que escuches en medio de esa oscuridad, no importa lo que ella diga. No le hagas caso a sus gritos de ayuda. Ella murió hace tiempo, y nada de lo que hagas puede ayudarla. Esta condenada a vivir sus últimos momentos de vida por la eternidad y no debes intervenir amenos que quieras sufrir su destino en carne propia.
Todo permanecerá en silencio unos segundos hasta que las dos velas se encenderán de pronto. En el espejo podrás ver el rostro de la niña, sin labios ni ojos que te mira sonriendo y estira una mano hacia tí para hacerte lo mismo que le hicieron a ella.
No te preocupes, recuerda que las criaturas de la oscuridad están de tu parte y no permitirán que te toque.
El espíritu de la niña entonces se quitará un lazo rojo del cabello y lo dejará en tus manos deseándote buena suerte, ahora sabe que estas jugando al mismo juego que ella perdió hace ya muchos años y ha decidido ayudarte.
Guárdalo en tu bolsillo.
Si haz llegado hasta aquí significa que tu espíritu es fuerte, sin embargo tu destino aún es nebuloso.
Ahora debes ir hacia la cocina, una vez allí toma un cuchillo, el mas afilado que tengas. Esto último es lo mas importante, debe estar lo mas afilado posible.
Ahora si tienes alguna habitación en la que guarden cajas y cosas viejas, algo así como un depósito dirígete a toda prisa hacia el.
La puerta estará cerrada y la manija de esta arderá al rojo.
Golpea tres veces y cuando escuches un gruñido parecido al que hace alguien que habla con la boca llena, entra.
la habitación estará en penumbras y vacía a excepción de una mesa y una silla en frente de ti. Sobre la mesa habrá un elegante mantel blanco de seda y un plato de porcelana. Siéntate educadamente  en la silla y espera a que tu acompañante al que no puedes ver bien termine de comer. El hedor a carne descompuesta que despide es nauseabundo pero debes evitar hacer una sola mueca de asco. Pero si no puedes contigo mismo y no logras evitarlo, el parará de comer y te mirará a los ojos, aunque no puedas verlo sabrás que lo esta haciendo. En ese momento di “Lo siento, algo que comí me ha hecho mal”
Tu acompañante no mediará palabra y continuará con su comida.
Espera a que deje de comer y arroje su plato al suelo.
Todo permanecerá en silencio por unos instantes y luego te pedirá algo para comer. No importa lo que te pida no se lo niegues pues mas que la carne de los humanos, le gustan sus gritos. “Dedo” será seguramente su primera palabra. No dudes y toma el cuchillo que tenías y cercena uno de tus dedos. no importa si gritas y te retuerces. El disfruta el espectáculo.
Coloca el dedo en tu plato y pásaselo. El se lo comerá y te devolverá el plato vacío para que lo llenes de nuevo con lo que te pida a continuación.
Depende de la valentía que haya en tu corazón el numero de partes que te pida pues solo disfruta masticando la carne de los débiles.
Lo último que dirá será “corazón”. No te alteres y coloca en el plato el lazo manchado de sangre que te dio la niña y pásaselo de nuevo.
El devorará el lazo y se atragantará con el. Proferirá múltiples alaridos hasta  caer muerto sobre la mesa.
Ponte de pié, lo mas difícil ya pasó. Acércate a el y busca en el plato que le pasaste con el lazo. Encontrarás dos esferas viscosas, son un par de ojos. No los mires y guárdalos en tu bolsillo mientras sales de la habitación.
Tendrás todos tus dedos de vuelta y el dolor habrá desaparecido.
Hasta este momento has demostrado ser un digno oponente para El Ojo de la Sangre y ahora enfrentarás la última prueba que decidirá tu destino.
Debes regresar a tu habitación y sentarte frente al ordenador como si nada.
Ella esta detrás de ti ahora, por favor no voltees. Ella antes solía ser una hermosa mujer, pero pagó con su belleza y su vida la traición hacia su marido. Este le arrancó la nariz y los labios, le amputó los senos y abrió con un cuchillo su vientre en el que llevaba el fruto de la infidelidad.
Respira tranquilo, ella no te hará daño por ahora.
Comenzará a sollozar por lo bajo lo injusta que fue la vida con ella y lo cruel que fue su muerte y que jamas podrá ver a su hijo al que aun lleva descomponiéndose en su  útero destajado y cocido por gruesos hilos de entre los cuales mana sangre purulenta.
Levántate, no la mires directo a la cara ni al vientre y  di con toda la firmeza que puedas “Un humilde regalo para una dama tan bella” y sin mirarlos entrégale los ojos que tienes en tu bolsillo.
Si ella ríe de manera diabólica con una voz gruesa y sobrenatural, no has sido lo suficientemente convincente y ella personalmente te quitará tus ojos, abrirá tu estómago y coserá en el a su niño putrefacto.
Pero si ríe con  macabra inocencia tu regalo le ha gustado y ha decidido darte su bendición. Ella se colocará los ojos y por primera y última vez podrás verla como era antes, quizás la mas bella mujer que verás en tu vida y sentirás el impulso de seguirla cuando se este yendo. Pero recuerda su verdadera imagen y despídela cuando te dé un beso en la mejilla.
la habitación se oscurecerá totalmente y solo quedará un sangriento punto rojo en una de las paredes de la habitación en la que estas.
Se respetuoso pues estas ante El Ojo de la Sangre.
 Esta furioso porque lo haz vencido en su juego y no perderá oportunidad de hacer con tu cuerpo cosas inimaginables y hacerte experimentar niveles de dolor que no crees posibles.
Pero al fin y al cabo haz ganado. Ahora puedes pedirle tres y solo tres deseos. Puedes pedirle lo que quieras excepto,obviamente, mas deseos. Eso sería estúpido de tu parte después de todo lo que haz pasado.
Puedes pedirle que mate a alguien a quien odias, riquezas, fortuna, poder, conocimiento. Cualquier cosa que pase por tu mente.
Una vez que hayas terminado aparecerá ante ti un vial de vidrio y una pequeña navaja. Sin pensarlo córtate un poco el brazo lo suficiente para llenar un poco el vial, no es necesario llenarlo del todo. Has alimentado al Ojo de la Sangre con la tuya propia y por esto, te dejará ir.
Cierra tus ojos, las luces que antes apagaste se encenderán y  aparecerás en tu hogar. No olvides darle las gracias a las criaturas de las tinieblas que te han ayudado y despídelas con cortesía. Jamas las volverás a ver ni a ellas ni a las demás criaturas que viste hoy. Sin embargo conservarás por siempre la cicatriz del corte en tu brazo con el que llenaste el vial de sangre.
Recuerda que lo que has visto esta noche es un secreto del cual jamás debes hablar con nadie. No te preocupes, nadie te preguntará por las cosas que hayas obtenido mediante los deseos anteriores.
Considérate afortunado pues eres uno de los pocos que ha vencido al Ojo de la Sangre.
Esto es todo, ha llegado mi hora de irme… Gracias por jugar.

Slenderman

Después de despertar, con un sobresalto, la chica permaneció en cama unos segundos más. Alcanzando el interruptor de su lámpara, trató de recordar, exactamente, que era lo que había robado su dulce sueño. No pudo, se incorporó. Comprobó la hora en su teléfono, soltó un bufido al ver que era la medianoche, la hora de las brujas. Sabiendo que el sueño la evadía, dejó su  y se dirigió a la cocina, con una buena  en su mente. 

Al pasar por la puerta principal de su casa, sintió un escalofrío como fuego líquido pasar por su espina. Es sólo el invierno, se dijo, centrándose de  en su taza de café. La medición de las cucharadas, agua, y preparar la taza la mantuvo ocupada, pero, mientras el líquido oscuro hervía, no tenía nada en qué ocupar su mente. El escalofrío regresó y ella no podía dejar de mirar a sus espaldas en dirección a la puerta principal. Estaba ahí, la puerta, tan inocente como siempre. El cerrojo estaba todavía en su lugar y no podía ver nada malo en él. Volviendo a su café, ella hizo todo lo posible para olvidarse de la sensación. 

Con la taza en la mano, caminó de nuevo hacia su dormitorio. Mientras pasó por la puerta principal, decidió dar una rápida mirada por la mirilla, eso ayudaría a calmar su mente inquieta. El frío empeoró con cada paso que daba hacia la puerta, mientras más se alejaba de la seguridad y el calor de sus mantas. Apretó la mano libre contra el frío metal de la puerta, y respiró hondo antes de llevar el ojo a la mirilla. 

Al principio, sólo pudo ver oscuridad y de alguna manera parecía revolverse en sí misma. Cuando ella parpadeó sorprendida, el vacío se desvaneció... deseó que no lo hiciera. En su lugar, allí estaba lo que podía adivinar, un ser que alguna vez fue un hombre. Las extremidades eran largas y difícilmente humanas, con juntas voluminosos en sus varios brazos, no muy diferente de las ramas de un árbol. La criatura tenía un traje negro, haciendo la cosa, de alguna manera, más terrorífica para ella. Lo peor de todo, sin embargo, era la cara infernal de aquel ser. 

Ella se apartó de la puerta con la mano aún presionado la perilla. La taza de café hirviendo cayó, el líquido ardió sobre las piernas desnudas, ella cayó hacia atrás y trató de arrastrarse lejos de la puerta. Sabía, de alguna manera, que su mente no la estaba engañando. A medida que se arrastraba lejos de la puerta, vio algo, tan negro como el vacío, como una serpiente que se colaba bajo la puerta. Ella estaba atrapada entre el instinto de huir y la urgencia de no darle la espalda a la puerta. Cuando la puerta retumbó, el impulso de huir se apoderó de ella y resbaló sobre el líquido, aún caliente que derramó, mientras trataba de regresar a su habitación. 

Sabía, en el fondo, que ella estaba en un callejón sin salida, pero tenía que alejarse de la puerta. Estaba a medio camino por el pasillo cuando oyó la puerta, que antes estaba con seguro, desbloquearse y abrirse. Ella gritó y se escondió detrás de una pared, mientras temblaba por el horror. 

Luego de eso, hubo sólo oscuridad. 

"Nicole?" Una cálida voz masculina, sacó a la mujer de su ensimismamiento. Cuando volteó, se encontró con uno de los médico de su hermana. Ella asintió,sin saber si debía o no decir algo, o incluso sin saber si tenía la fuerza suficiente para pronunciar palabra alguna. Aquella mañana, había recibido una llamada telefónica urgente del hospital, le dijeron que su hermana, Lindsay, estaba allí. Antes de siquiera poder verla, el doctor le pidió hablar con ella, sobre lo que podría haber sucedido. Palabras como "asalto" y "auto-inflicción" fueron pronunciadas por el doctor y Nicole sentía su mente dar vueltas. 

Ella todavía no había comprendido plenamente lo que el doctor le había querido decir, hasta que vio a Lindsay con sus propios ojos. Su hermana menor tenía un vendaje envuelto alrededor de su cabeza, que cubría sus orejas y ojos. Dijeron que era para evitar que sus ojos se sequen y tratar de disminuir la infección de las heridas de sus oídos. Los médicos habían pensado que alguien había atascado un lápiz en sus oídos para dejarla fuera de combate o lo había hecho ella para ensordecerse a sí misma en contra de algo. La mezcla de quemaduras de primer y segundo grado en sus manos y piernas, se supone que fueron ocasionadas por el café que un vecino de ella encontró por toda la entrada de su casa. 

Cuando Nicole entró por primera vez en la habitación donde se encontraba su hermana, pensó que había visto la silueta de un hombre en la ventana. Pero sabía que, era imposible. La habitación de su hermana estaba en el tercer piso del hospital.

Los 12 Sonidos


Corría el año de 2005, recién había obtenido suficiente dinero como para poder pagar una buena conexión de Internet. Estaba muy emocionado debido a la cantidad de música y videos que podía obtener. Esa tarde me la pase bajando juegos y música, pero ya llegada la noche mis intereses se volvieron más obscuros…. Grave error.
Buscando ente diversos programas psicofonías y relatos de terror me topé con un archivo bastante peculiar llamado “Rec06.mp3” y decidí bajarlo debido a la interesante etiqueta que tenía debajo, en la descripción del archivo rezaba la siguiente oración: “Este es parte de los 12 sonidos del archivo original de Odeo Takashima, si tienes alguno de los otros 11 no dudes en contactarme”. -¿Los 12 sonidos?- pensé. –Suena a algo bastante interesante como para entretenerme un rato-.
Al reproducir el archivo escuche lo que podría definir como una especie de ronquido o gruñido de algún ser vivo, como una respiración bastante dificultosa de un ser que agoniza, acompañado de ciertos toques macabros que me erizaron todos los vellos del cuerpo.
Pensé en abandonar mi búsqueda cuando vi que el archivo no se había descargado solo, este estaba acompañado con una advertencia en formato .txt que abrí casi inmediatamente. Dicha advertencia me dejo bastante intranquilo y lleno de inseguridad. “Ahora que has reproducido uno de los 12 sonidos prepárate para lo peor, dice la leyenda que si no reproduces el archivo Rec08.mp3 después de escuchar alguno de los otros 11 tu vida se volverá un infierno. La leyenda es cierta y te confesare que he disfrutado mi ultima hora de vida.”.
¿Que podía pensar en ese momento?… ¿Es acaso una broma de muy mal gusto?, ¿Un tipo sin nada mejor que hacer con una conexión a Internet muy rápida? Mi tercera idea no llego debido a que ruidos muy extraños comenzaron a hacerse notar.
Fuera de mi ventana había un pasillo muy poco iluminado y en esa maldita noche en especial se veía más tétrico que de costumbre. Juro que había siluetas muy extrañas fuera, como si hubieran escuchado ese sonido y hubieran acudido a su llamado infernal. Comencé como loco a buscar el archivo Rec08.mp3 en el mismo servidor donde estaba alojado el original que descargue. Para mi sorpresa el usuario que lo había subido dejó de hacer actualizaciones en 2003 adivinen por que?…. Había muerto.
Creí que era una broma muy pesada y que se había salido de lo que yo podía tolerar, cuando intente apagar mi PC todo enojado un mensaje de la misma computadora me lleno de terror: “El Archivo Rec06.mp3 no puede cerrarse”. El sonido empezó a reproducirse de nuevo y trate de apagar las bocinas sin éxito. Los ruidos afuera comenzaron a hacerse más cercanos y comencé a distinguir voces y murmullos. Era tanto mi miedo que no me atrevía a mirar fuera. Las luces de mi habitación comenzaron a fallar y sin embargo la PC no se apagaba. Ese maldito sonido parecía acrecentar su volumen conforme pasaban esos segundos eternos en los que no tenia idea de que hacer. Comencé a rezar en todos los idiomas que se me ocurrieron y me encomendé a todo lo bueno que conocía. Mi PC empezó a funcionar de nuevo y busque desesperadamente dicho archivo.
Encontré varias copias falsas del Rec08.mp3 que solo aumentaron mi frustración y mi miedo ante lo que estaba fuera de mi habitación. Pasadas casi dos horas empezó a llegar hasta mí un olor nauseabundo similar al de carne y sangre en estado de putrefacción, sentía que las cosas iban a ponerse peor. Quise salir a enfrentar a lo que sea que estuviese ahí, pero para mi sorpresa la cerradura se había trabado y fuera solo veía luces siniestras danzando como si compitieran por ver cual me asustaba más. Estando lejos de mi PC, y casi al borde de la locura empecé a escuchar un sonido muy extraño… como si una niña se lamentara por algo y esto le causara mucho dolor.
Los sonidos extraños fuera cesaron y esas luces macabras dejaron de danzar. El llanto de la niña las había ahuyentado y note para mi sorpresa que el archivo estaba activo en mi reproductor de audio… Estaba entre esos Rec08.mp3 que había encontrado. Aun intranquilo noté que todo funcionaba como antes y que ya no había nada fuera. Alegre y menos preocupado apague mi PC, pero decidí no borrar ninguno de esos 12 archivos que encontré esa maldita noche… Debe haber alguien que desee experimentar esa horrible sensación. Abajo encontraran el link de descarga de Rec06.mp3, es parte de los 12 sonidos del archivo original de Odeo Takashima, si quieren alguno de los otros 11 no duden en contactarme” Felices pesadillas.
http://www.4shared.com/audio/65GJJNrQ/Rec_06.html
Para los que se pregunten quién fue Odeo Takashima. Este chico en 2002 fue de los primeros japoneses en obtener un reproductor de Mp3. Lamentablemente cuando estaba estrenándolo de camino a su hogar falleció en un accidente de tránsito que lo asesino de un modo lento y doloroso. Cuando subió al bus que lo llevaría hasta su hogar comenzó alegremente a grabar el recorrido para después escucharlo. Mientras hacia esto un conductor impertinente golpeo con un camión de construcción repleto de varillas de acero la parte lateral derecha del bus. Una varilla de acero de 10 metros le atravesó el cráneo de lado a lado mientras otras 6 se incrustaron en su cuerpo. El reproductor de Mp3 quedó intacto pero cuando un forense curioso lo conecto a una PC descubrió que dentro no había un archivo de grabación sino 12 archivos que se dice juntos forman un archivo de audio en el que se puede escuchar el momento en que el autobús es impactado por el camión de construcción, los gritos de agonía de Odeo y de las otras 17 personas que murieron esa tarde de Marzo. ¿Realmente deseas escuchar esto?